Mi historia

Desde pequeña me incliné por la cocina, recuerdo que a la edad de cinco o seis años tenía un juego de cocina de hierro fundido donde calentaba toda las frutas y hojas que encontraba en el patio de mi casa; mi perro era el probador oficial.

Ya un poco más grandecita a la edad de 9 años, iba a una fábrica de papel donde reciclaban distintos tipos de papeles, como las revistas. Cuando yo iba me regalaban las que yo quisiera, para mí era el país de las maravillas. Las que elegía regularmente eran revistas extranjeras de cocina, decoración y manualidades. Recuerdo que a veces recortaba las fotos con los platos terminados de las recetas, y además recortaba los tenedores y utensilios que hubieran y preparaba una mesa con la comida y los cubiertos como si fueran reales; que tiempos aquellos, por lo menos encontraba un refugio entre tantas cosas no tan dulces.

Esos fueron mis comienzos en este andar entre sartenes, moldes y recetas; y ahora, con la modernidad, blog y sites. Crecí con una tía repostera y chef (aunque se dedicaba a lo primero y las delicias saladas las hacía para la familia nada más), que fue para mí como una madre, de esas que hacían bizcochos de 15 niveles (de esas que hay pocas ya) y me relacioné un poco con eso, pero no era mi pasión todavía.

Mi tía emigró a otro país y años después, más o menos cuando tenía 21 años, me llega la oportunidad de ayudar a una tía política en su negocio de repostería y bocadillos, pero todavía no sentía la pasión por los bizcochos, deambulaba aún sobre la idea más de ser cheff que repostera.

Para el año 2006 emigro a Puerto Rico y al no poder entrar a estudiar lo que verdaderamente quería, cocina, empiezo a tomarle amor a los bizcochos, parece que el gusanito estaba ahí desde siempre, pero no lo había encontrado lol. Decido tomar unos cursos de repostería en un lugar reconocido y buscar en internet todo lo que me pudiera servir para aprender cada día más, tuve un poco de ayuda con el tiempo por el que debo agradecer  a mi enfermedad (Neuralgia del Trigémino), que no me permitía trabajar como la mayoría de los mortales de 8AM a 5PM. Ejemplo de cómo una calamidad se torna conveniente.

No quiero dejar de mencionar mi profundo agradecimiento a gente desinteresada de todas partes del mundo que comparten sus recetas, tips y tutoriales en la web, para que gente como yo aprendan un poco más cada día. Ustedes han sido mi inspiración para hacer el blog  y así compartir toda la información que he adquirido a través de estos años, en los que me acompañaron en mi soledad y me hicieron la vida más dulce.

Les aclaro que no soy buena escribiendo, pero sí ayudando, esa es mi mayor vocación, y que tengo un arma secreta mi bella y talentosa hija Cat ayudándome en esta gratificante aventura, así que en lo que pueda estaré por aquí, claro no crean que soy la que más sabe, simplemente hago buenas búsquedas en internet agregado a los conocimientos que adquirí en mis clases y en mi diario vivir.

Con cariño,
Jocie.